Los expertos recomiendan seleccionar muy bien el papel con el que se va a diseñar, la tipografía y el look de las tarjetas de boda que sorprenderán a los invitados. Un aspecto tan importante como elegir el proveedor a quien se le encomendará esta labor, y el lugar donde se imprimirán, una vez que se establezca con claridad los tiempos de entrega.
Por lo general, es habitual enviar las tarjetas de boda con tres meses de anticipación aproximadamente, a la fecha del enlace por correo, excepto a la familia y amigos más cercanos a los que se recomienda entregárselas personalmente.
Independientemente del estilo de invitación de boda que sea, ésta debe tener los datos básicos en la cabecera con los nombres de los contrayentes y sus padres, así como la fecha, el lugar y la hora de la ceremonia y del banquete. En la parte debajo y a la derecha e izquierda se suelen colocar los teléfonos de contacto de cada familia, sus direcciones y en el medio las siglas que indican se ruega confirmación: S.R.C.
En los últimos tiempos es común que sean los propios novios, y no sus padres, quienes inviten directamente, bien por ser parejas mayores, porque llevan tiempo conviviendo juntos o porque consideran una forma más personal de invitar a sus seres queridos a la boda.
Todas las tarjetas de invitación a la boda se entregan en sobres, generalmente, con el nombre de los invitados o destinario a mano. Además, suele ir acompañada de la tarjeta del proveedor o de los establecimientos donde la pareja de novios ha hecho la lista de boda.