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Boda ibicenca bajo la magia de San Juan

Lunes, 23 Junio 2014
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Las playas de Cádiz, el atardecer de junio y una novia muy "diy", las claves de este enlace

A veces no es necesario haber nacido en el mar para saber que pasarías toda tu vida cerca de él y junto al amor de tu vida. Jezabel y Fernando no son naturales de Cádiz, pero la luz y las playas gaditanas los enamoraron y quisieron que, como cada día, el atardecer los acompañara en un paseo por la arena.

Cuatro Corazones Fotografía

Ellos tenían claro que su boda debía tener vistas al mar, por eso buscaron un lugar para la celebración que les diera esa oportunidad.  “Queríamos casarnos en el campo de golf de Costa Ballena por sus vistas y cercanía al mar. Pero al plantearle la boda y nuestra idea al responsable nos dio la posibilidad de hacerlo en la playa del campo de golf. ¡Era perfecto! El sitio del banquete que queríamos, la ceremonia y, por supuesto, la fecha: la noche se San Juan”, nos cuenta Jezabel.

Con las ideas tan claras, los novios se encargaron de todo. Desde la composición del menú, con productos gaditanos y mucho marisco originario de Galicia, hasta la propia decoración y detalles de la boda. Jezabel no sólo se atrevió a decorar el altar, crear pai-pais para los invitados o el mismo photocall, sino que también se confeccionó su propio ramo de novia el mismo día de su boda con flores del jardín de su madre. Elementos que compusieron una boda sencilla, informal, con encanto y una paleta de color basada en blancos y rosados.

 

Cuatro Corazones Fotografía

Para conseguir aún más el grado de informalidad, cercanía y poco convencional que Jezabel y Fernando buscaban en su boda en la playa, les propusieron a los invitados que vinieran vestidos de blanco.  Además, rompiendo con protocolos y demás formalidades, “desde el momento que llegaban los invitados, en el chiringuito de la playa ya les estaban esperando con cócteles, que pudieron disfrutar durante la ceremonia, en la que la música chill-out estuvo presente desde el primer momento”. Así lo cuenta Fernando.

Y como el lugar de la celebración estaba justo encima de la playa, esto permitió que al terminar la ceremonia en la playa todos los invitados, cóctel en mano, fueran dando un pequeño paseo atravesando el campo hasta la zona del banquete, disfrutando, a su vez, de una maravillosa puesta de sol.

Así, los invitados, el propio paisaje y la magia de la noche de San Juan terminaron por enmarcar el día más especial de esta gallega y este sevillano y poder compartirlo con quienes más les importan.

Y, por cierto, ¡feliz aniversario, pareja!.

Todas las fotos: Cuatro Corazones Fotografía
 

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