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Dos novias, un velero y una boda en alta mar

Viernes, 26 Junio 2015
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Un enlace íntimo, secreto y relajado en pleno Mediterráneo

“Llevábamos muchos años pensando en qué haríamos de especial en nuestra boda. Habíamos fantaseado con todo, hasta casarnos en la iglesia, y un día, mientras cenábamos en un aniversario, nuestra imaginación viajó a bordo de un barco. Era diferente, al aire libre, en el mar, algo especial. Y, prácticamente un año después, hicimos realidad nuestro sueño y cobró vida una boda espectacular”.

¿Hay algo mejor que las palabras de una novia para contar el día de su boda? Sí, las de dos novias. Elena y María derrochan sentimiento en cada frase. Tanto, que su día casi podría ser contando sin imágenes. Podríamos hacer como hicieron ellas cuando tuvieron la visión de su boda y, sólo con la mente, ese 30 de julio conservaría la misma esencia.

   

Sus invitados, a buen seguro que hicieron el mismo ejercicio: imaginar, sin embargo nunca hubiesen acertado con la sorpresa que Elena y María les tenían preparada. “Nuestros amigos y escasa familia fueron encantadores y muy valientes porque sólo les dijimos que tenían que venir arreglados como en cualquier boda, que nosotras iríamos con vestido de novia. Esas fueron las únicas referencias. Aún así, se dejaron llevar. No supieron que la ceremonia era en un barco hasta que estuvieron prácticamente en él”, explica María.

En secreto, con mucho amor y la ayuda de la madrina y de su wedding planner, las novias consiguieron llevar a cabo una boda íntima, emotiva y muy especial que sorprendió a todos. Una boda cuidada hasta el más mínimo detalle que se desarrolló íntegramente en un precioso velero frente a la costa dorada. Juntas lo decidieron todo, como juntas deciden escaparse al mar en su día a día para desconectar de la rutina. “El mar es una pieza clave en nuestras vidas”, puntualiza Elena.

Casarse en un velero, de por sí, ya denota personalidad y muchas ganas de dejar en la memoria el mejor de los recuerdos de boda. “Nuestra ceremonia de boda realmente empezó en el momento en el pisamos el barco, allí fue el enlace, comida, baile y fin de fiesta con churros... y todo en alta mar”. Y es que el ambiente logrado se creó con el objetivo de que las novias disfrutasen y se entregasen a su amor sin ningún tipo de filtro, “con la voluntad de que todo el mundo pudiera relajarse, disfrutar y ayudar a cumplir aquel sueño”, apunta María. De esta forma se logra que todos los instantes sean especiales y que todas las miradas perduren en el tiempo.

 

Por eso, para ellas es difícil destacar un momento. “Bajar de la limusina y ver a lo lejos a nuestros amigos esperándonos en el barco, deseando abrazarnos. Ver a tu pareja subida en la proa del barco disfrutando de la sensación de estar suspendida casi en el aire. Nuestros votos, el escalofrío que se siente cuando oyes que ya eres esposa de la mujer que amas después de muchos años y, por supuesto, el primer beso ya como matrimonio”.

Seguramente, sus invitados tampoco lo tendrían fácil para quedarse con un instante. Ser uno de los pocos elegidos como testigos de la confirmación de un amor de los verdad en alta mar, con esa intimidad, tanta complicidad, la luz del atardecer, la brisa del mar mientras degustas una cena tipo cóctel bien elaborada, participar en un brindis cargado de emoción y terminar lanzando farolillos al cielo como ofrenda de buenos deseos debe ser un regalo inolvidable.

Vestidos de novias y complementos: Vel Novias y Elena Torrado Novias

Ramos de novia:  Floristería Laray

Lugar ceremonia: en alta mar frente a la Cala Giverola en Tossa de Mar

Lugar celebración cóctel: en alta mar frente a La Palomera en Blanes

Diseño y organización integral de la boda: Que se besen! Wedding Planners

Peluquería y maquillaje: Yolanda Cuesta

Ambientación y decoración: Atmosfera 

Fotografía y video: The Fotoshop

Catering: Arcs Catering

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